Desde tiempo inmemorial y por diferentes rutas, llegó el hombre poco a poco a la realización de la existencia de Dios. Como un mormullo a penas, comenzó a expresarlo en aquellos prístinos tiempos. En total asombro, quiso entenderlo, como se podía relacionar con Él y cómo era. Por eso, quiso entonces, dibujarlo en las cavernas. Luego hablando de Él, lo compartió con otros, y así fue subiendo por la empinada cuesta a su encuentro. Subiendo, y subiendo… realizó que esa “entidad”, la encontraba en todas partes. Cómo pudo, o fue el proceso para que se diera cuenta de ello, no es de fácil dilucidación. Pero esta maravilla cognitiva, comenzó a separarlo de los otros seres creados que lo acompañaban en su bosque, en la sabana o en el desierto.
Desde entonces, han pasados muchos milenios…no hay porque cuantificarlos, pero si podemos decir que fueron mucho y antes de que él aprendiera a leer y a escribir; mucho, mucho antes.
Es una proeza de gran magnitud, porque no conocemos de ningún otro animal, que tenga esta realización. ¿De donde sacó el hombre primitivo esto? ¿Acaso, había algo en la naturaleza que le hablara o le enseñara de Dios? En un mundo totalmente silencioso en el ámbito espiritual, entonces, ¿como pudo sacar de la nada esta abstracción?
No…no había nada hay en la Naturaleza que hablara de Dios…por el contrario, lo que veía el hombre primitivo y hasta el moderno, es animales que se comen los unos a los otros, o a ellos mismos; temblores que los sepultaban y destruían sus villas y viviendas, fuertísimos vientos que los sofocaban; volcanes que con su lava sepultaba ciudades enteras, inundaciones, rayos y centellas, pestilencias, enfermedades y violencia por doquiera. De esto hay amplia y extensa evidencia arqueológica y paleontológica. Lo que si podemos decir casi categóricamente, es que en base a esta ciencia, se ha podido observar que antes que se escribiera el Libro de Génesis, mucho, mucho antes, ya el hombre se relacionaba con la idea de un Dios y así lo expresaba en sus pinturas rupestres. ¿Entonces, de done le viene al ser humano esto?
Esta es la pregunta, el gran enigma que queremos analizar en esta monografía; porque ciertamente, y al ver que este fenómeno se da en todas las culturas y etnias de todos los tiempos, por fuerza tenemos que aceptar que debe, o tiene un comienzo, o razón de ser, común. La tesis a ser expuesta descansa en la reciente teoría de la Astrofísica moderna, llamada: El “Bosón de HIggs”; elemento subatómico que sustenta toda la materia en el Universo. Antes de entrar en esto, es preciso que veamos como se fundamentó el concepto de Dios en las Sagradas Escrituras; es decir, como lo veían los hombres de la edades pre-bíblicas o ya Bíblicas No será un estudio sobre los orígenes de, o la formación de la Biblia en si, sino más bien, como una primera piedra sobre la que se construirá el resto del esquema.
Dios
Antes del Génesis
(Pre-Bíblico)
Antes de que los hombres que escribieron los libros más antiguos de la Biblia, más o menos en el año 1447 antes de Cristo, existían culturas que ya contaban, y tenían escritos en jeroglíficos y en escritura cuneiforme, de relatos que luego fueron incorporados lentamente en los libros que entroncaron posteriormente en la Biblia de Alejandría, sobre la cual se basa, en cierta forma las Biblias Cristianas. Y también los hay, en toda esa literatura que podemos retrotraer a los albores de las más antiguas civilizaciones, como las mesopotámicas y egipcias, que datan de unos 10,000 a 12,000 años a.C., por ejemplo: la China, y ciertas culturas Americanas, de unos 8,000 años a.C. . En todas estas civilizaciones, encontramos esos relatos alegóricos a la Divinidad; algunos, con sorprendente parecido a lo encontrado luego en nuestras Biblias.
Pero el ser humano, tal como nos conocemos ahora, es de aproximadamente 40 mil años más antiguo; es decir, que el homo sapiens, es todavía más antiguo que la más antigua civilización por unos 28,000 años. Podemos entonces argumentar, que hace 40,000 años antes de Cristo, existían seres humanos con las mismas características del hombre de hoy y ciertamente el hombre de los tiempos Bíblicos, egipcios o mesopotámicos. Estos, ya "jugaban", con la idea de la Divinidad.
Antropológicamente hablando, el ser humano como primate, se remonta todavía más en el tiempo. Se sabe casi a nivel de certeza, que los primeros homínidos llegan a los 2 millones de años antes de Cristo. Ya desde entonces, cuando esos hombres: neandertales o cromañones, verdaderos trogloditas cavernícolas, de hace 40,000 años, existían; también se han evidenciado que tenían un concepto rudimentario de Dios por las pictografías dejadas en sus cavernas.
Entonces la gran pregunta es: ¿Cuándo en esa larga travesía a través de los millones de años, y en su evolución hasta homo sapiens, logró el ser humano, la realización de un Dios?
Con certeza eso nunca se sabrá. Lo importante y trascendental es que lo logró, y desde hace mucho tiempo. Mucho antes de los tiempos bíblicos, históricos, y ya desde el primitivismos cavernícola. Cosa en extremo sorprendente: un “cuantum jump”, evolutivo. porque como hemos dicho, se produjo en el vacio y en total abstracción. Un vacio tal, un silencio tan agonizante, que asombra grandemente que lo
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