Esta breve monografía trata sobre el concepto del “Pecado Original”, desde varios puntos de vistas. Las diferentes religiones tradicionales, tienen su propia visión al respecto, las cuales defienden como auténticas y veraces. Hay sin embargo, elementos comunes a todas ellas; por ejemplo: todas hablan de una cierta “falta original”, cometida en tiempos muy remotos de la historia del hombre. Por eso, amerita que exploremos, más allá del tradicionalismo, fabulismo u ortodoxia, aquellos elementos que lo trasciende y que pueden ser ocurrencias más o menos reales en este fenómeno que se nos da como el “Pecado Original”. Y es que el estudio de civilizaciones bien antiguas, desde el paleolítico al Neolítico, (época de la Edad de Piedra- 7,000 -8,000 A.d.C) nos demuestran un comportamiento humano --según los estudiosos-- que hacen muy posible este concepto.
Como con todo lo demás, las civilizaciones posteriores, aquellas que ya podían articular fuera oral o por escrituras primitivas, estos conceptos (Igual al concepto de la Divinidad), comenzaron a plasmarlos, difundirlos dentro de su grado de desarrollo intelectual y social. De aquí nace la fabula, la tradición y el cuento sobre hechos u ocurrencias reales, pero pasadas por el tamiz de la imaginación y la especulación. Podríamos decir, que encima de estas cosas que de hecho fueron períodos o etapas en la evolución o historias de esos pueblos, se le tira un manto transparente, que aunque deja ver lo que hay debajo, tiende a deformarlo y confundirlo un poco. Como dicen por ahí: Sí...eso pasó; pero no así.
Como se ventila esto en la historia del hombre y el mundo de la religión estructurada....veamos:
Pecado original en el cristianismo Tradicional
La doctrina cristiana con respecto al pecado original se fijó en el concilio de Cartago y se precisó posteriormente en el concilio de Orange y el concilio de Trento. Los detalles de su forma actual probablemente procedan de la influencia de la doctrina maniquea en los escritos de san Agustín de Hipona, a través del cual la noción de una corrupción fundamental de la naturaleza humana hizo pie en la Iglesia. Los escasos fragmentos de doctrina sobre el pecado original contenidos en los escritos de los Apóstoles (especialmente Romanos 5:12]) no efectúan mayores precisiones sobre el texto del Génesis.
En los concilios, se estableció el pecado original como la razón del bautismo católico, ya que éste liberaría al bautizado de las culpas del género humano, de acuerdo con una interpretación lata de 1Corintios 15:21 que contrapone el pecado de Adán con la pasión de Jesús. La iglesia Católica y otras que practican el culto mariano excluyen, sin embargo, de las consecuencias del pecado original a la Virgen María, en virtud de una gracia especial de Dios.
El pecado original en el Catecismo de 1992
Presenta la doctrina del pecado original como el “anverso de la redención” (cf. CEC 389). Recuerda que aunque el relato está hecho de imágenes o se encuentre redactado usando figuras literarias, se trata de un acontecimiento real de los inicios de la historia (cf. CEC 390). Luego, entre los números 396 y 409 analiza los diversos elementos relacionados con este pecado: La prueba que implicaba el no poder comer del “árbol del conocimiento del bien y del mal” como una muestra del límite que la libertad humana tiene por el hecho de ser una criatura; el pecado presentado como un acto de desconfianza primero y de desobediencia después; las consecuencias: pérdida de la santidad original, se destruye la armonía del mundo y del interior del hombre, la muerte entra en la historia. La universalidad del castigo a partir del pecado original se sostiene con textos tomados de san Pablo. Encuentro solo falla, en no ofrecer vinculación entre los conceptos que los deja a interpretación.
Como el delito de uno solo, atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo (la de Cristo) procura a todos una justificación que da la vida. Por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores Rm 5, 18-19. ¿Ven, no hay vinculación entre lo conceptos, aunque si expone los elementos básicos de ese fenómeno?
En el número 404 se dice que el pecado de Adán es el pecado de todos los hombres que vienen después de él ya que, según una expresión de Tomás de Aquino, la humanidad es en Adán como el cuerpo de un único hombre. Ahora bien, el catecismo afirma que la transmisión de ese pecado es un misterio y que, por tanto, la expresión “pecado” se usa de manera análoga ya que no se trata de una falta “cometida” sino de un pecado “contraído”. Es difícil esta aseveración aunque casi nos lleva al punto crucial. Esto es negado por otras religiones como el Corán como veremos más luego. Numerosas iglesias protestantes, inclusive, en la actualidad, descartan la noción de la caída de la naturaleza, aunque mantienen la creencia en el pecado de desobediencia de Adán.
Pecado original en el Islam.
En el Islam no existe la noción de pecado original. De acuerdo con el Corán, la transgresión cometida por Adán y Eva —y que fue responsabilidad de ambos, y no de Eva en mayor grado— quedó zanjada con el castigo recibido, es decir, con la expulsión del Paraíso. El Islam no condena a la naturaleza humana como tal, y además rechaza explícitamente que otro pague por los errores de los demás: "Nadie cargará con la culpa ajena" (Sura 17, versículo 15). La ausencia del pecado original acentúa la idea de responsabilidad individual, que es central en el Islam. Esa libertad es la base sobre la cual puede Dios decidir castigar o premiar.
Interpretaciones racionalistas del pecado original
En vista de que el texto de Génesis 3:10 muestra la conciencia de la desnudez como evidencia de la comisión del pecado original, interpretaciones antropológicas o psicoanalíticas del texto bíblico sostienen que el pecado de Adán y Eva es una alegoría del acto sexual. Todavía, como he dicho, persiste este error. Se han aducido numerosos rasgos que pudieran reforzar esta hipótesis: la naturaleza fálica de la serpiente, el hecho de que los castigos impuestos a la mujer sean el parto y la sujeción de su deseo carnal al mandato del marido Génesis 3:16, y el hecho de que, tras el castigo, Adán diera su nombre a Eva "pues era la madre" (Génesis 3:20).
Porqué de este error--No obstante, existen detalles del texto bíblico original que, según algunos, [contradicen esta interpretación:
1,- Cuando Dios decretó la prohibición (Génesis 2:17) Adán estaba solo y continuó así por algún tiempo (Génesis 2:23)
2- Dios autorizó a la pareja a que tuvieran prole (Génesis 1:28) Es decir, que podían llevar a cabo cúpula o actos sexual.
3- Eva comió primero del fruto y después se lo dio a Adán (Génesis 3:6). Por lo tanto, se deduce del relato solamente que Dios había dado un mandato al cual el hombre desobedece, y que esta desobediencia es principalmente motivada por la soberbia y no un problema sexual.
¿Qué podemos sacar en limpio de todo esto?
En base a todo lo expuesto, y la teoría de la Evolución del ser humano según nos lo presentan hoy la arqueología y que la Iglesia Católica acepta con cautela, los primeros humanos que habitaron la tierra no relacionaron los encuentros sexuales, aquellos placenteros encuentros que solían tener mujeres y hombres, con la maternidad o un acto cuestionable. Por eso la mujer era una diosa; de su vientre salía la vida. Y los artistas de las cavernas la homenajeaban con sus estatuillas; -hay cientos de éstas rescatadas por los arqueólogos, quienes las llamaron “Venus de…” (Los tres puntos son ocupados por el nombre del lugar donde fue hallada la escultura).
Como diosa, la mujer tenía el poder, por lo que en esas épocas el poder se llamaba matriarcado. (Los invito a leer “La problemática de la mujer en la sociedad a través del tiempo”, de la argentina Adriana Sosa. Copio de allí: “La Humanidad era en aquella época tan diferente que su mismo nombre se traduciría por el de ‘Feminidad’”.) No duró mucho. Cuando el varón comprendió su secreta participación en la génesis de los hijos, la mujer dejó de ser misteriosa y sagrada. Y cuando comprendió también que la aventajaba en una cosa –aunque realmente se trataba de una sola, diminuta ventaja, es decir, en la fuerza física, que no es la fortaleza psicológica precisamente, decidió hacer uso de este detalle que siendo tan pequeño como cualidad es tan útil para atacar, defender, poseer y tomar el poder. Este poder se llamaba y se llama “patriarcado”. Cuando la historia comenzó a escribirse, los varones ya se sentían seguros y superiores. En esos principios, la mujer fue insertada en crónicas y relatos, pero a ella poco se le permitió escribir o escribirse. De hecho, el Viejo Testamento y hasta el mismo nacimiento de Jesús, recoge esta hipótesis ya que la mujer para ntonces, no tenía derechos de consideración.
Los hombres iban alegremente a la guerra, recorrían mundo en expediciones y cruzadas y, como ellos sí estaban autorizados para aprender a leer y dibujar signos caligráficos, contaban batallas, daban reglas morales. Pero la mujer, estaba al margen y se le negaba la participación y se le hacia objeto de otra regla mas severa que la dada para el hombre. De vez en cuando se mencionaba la existencia de alguna fémina singular; toda una excepción. A esas mujeres excepcionales podría equiparárselas a los animales domésticos de quienes sus dueños aseguran que “sólo les falta hablar”. A la mujer no le faltaba el habla, siempre que se lo permitieran. Sólo le faltaba tener alma, y algunos buenos hombres aseguraban que casi la tenía, y otros, los menos, que la tenía completamente, lo que dio lugar a concienzudas y famosas polémicas, y famosos concilios. Tenían argumentos notables quienes sostenían la carencia de alma y atributos intelectuales en la mujer: ella no producía grandes cosas, en absoluto, ni en ciencia, ni en arte. Tampoco creaba religiones.
Dejando de lado que toda obra femenina (a menos que se tratara de un rosado bebé, al que ni siquiera lo hacía la mujer sola) era rechazada por la comunidad bien pensante (integrada en su totalidad por representantes masculinos), hay que decir que es verdad que era imposible que la mujer se pusiera a la par del hombre en el Conocimiento. Así como un niño desnutrido no podría ganar una carrera frente a otro de su misma edad pero perfectamente alimentado, a la dama le habían escondido todos los víveres del intelecto y no podía participar en ninguna competencia.
Y así como la pobreza y la desnutrición vienen desde tan lejos en la historia, aún hoy la mujer tiene carencias de otro tipo. Aunque ya haya escrito, pintado y esculpido obras maestras. Aunque ya haya sido filósofa, psicoanalista y pedagoga.
En general lo ha sido después de parir, alimentar, limpiar la casa y atender marido y niños. También después de someterse a diferentes torturas para tratar de alcanzar el grado de belleza que a su hombre lo enamora. (Es obvio que los temas más recurrentes en la televisión son aquellos que más público atraen; en este momento los programas que van primero en el cable son los de “medicina y cirugía cosmética. Si la mujer estuvo sometida durante miles de años al régimen de complacer al hombre y a la sociedad, ¿cómo exigirle que de la noche a la mañana y sin ninguna garantía de sobrevivir socialmente deponga sus armas?
Aunque en algo nos apartamos del tema central, esta es sin duda, la razón del porqué se habla tan poco de María, la madre de Jesús, en los libros (Evangelios) generados por sus seguidores o Discípulos; al menos en los cuatros que tenemos hoy como nuestro Canon. Les sugiero que lean mi introducción a la Novelita: Miriam, que trata sobre la vida de ella y este tema.
Así pues, resumiendo, el pecado original, nada tiene que ver con la mujer y si queremos hacer justicia a la vedad, tenemos que concluir que el llamado Pecado Original, es atribuible inequívocamente a todos aquellos primeros seres humanos que pasando de un estado de inocencia paradisíaca, empezaron a perderla y por su egoísmo y falta de obediencia a principios naturales que podemos ver retratados magistralmente por Moisés en el Decálogo. O por el contrario, podemos aducir siguiendo las pautas reseñadas en el Evolucionismo del Padre Pierre Teilhard de Chardin Su tesis evolucionista, algo distinta, es que el hombre primitivo, aquel de millones de años de antes de la prehistoria, se comportaba originalmente con la inocencia de los animales que carecen de la conciencia del bien o el mal (Estado paradisíaco), sin culpa porque actuaban según instinto de supervivencia, nada distinto a los Monos, pero, a medida que fue cobrando “Sentido del Yo”, de “Introspección”, cuando pudo emitir juicio sobre las cosas, y ver si era bien o mal, cuando el Dios creador le permitió esa visión, cuando desarrolló esa conciencia, de que era creado, que había algo superior a él, cuando ese “Yo”, tomó conciencia de Dios, en vez de seguir su ascendencia hacia el bien, tomó el camino de ignorar el mal que hacia y empezó por “arrogancia”, si se quiere, a hacer daño a otros.
En nada se aparta esto, de la tesis bíblica del Génesis, porque en resumidas cuentas de eso es que habla el texto tradicional. Dios creó a un hombre bueno, le dio entendimiento y el conocimiento para discernir entre el bien y el mal. El hombre, escogió, tal vez ayudado por el otro “dios” de este mundo, de hacer un mundo basado en sus intereses y no los de la comunidad con otros hombres y su Dios. De este hombre primitivo, nació una historia plagada de homicidios, antropofagia, abortos, suicidios, guerras fratricidas, la esclavitud, la explotación del hombre fuerte del débil, el robo, degeneraciones sexuales como estándar más o menos común; al igual que todo lo malo que vemos en la historia escrita y no escrita.
Esto, pasó a todos sus descendientes y está gravado en el cromosoma de la humanidad y constituye la herencia negativa nuestra, y la base para todos nuestros males incluyendo la enfermedad y la muerte. En síntesis: “El Pecado Original”.
Teoría “Moderna” Cristiana-Católica Sobre el Pecado Original
¿Entonces que hay de aquello de?:
“Lamentaciones 5:7 Nuestros padres pecaron; ya no existen; y nosotros cargamos con sus culpas”.
“Éxodo 20:6 Porque yo Yavé, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la inequidad de los padres en los hijos hasta la tercera o cuarta generación de los que me odian”.
¿Existe contradicción en la postura Católica sobre esto, el “Libre Albedrio” y la “Responsabilidad Personal”?
NINGUNA…por el contrario, todo lo enseñado por esta Iglesia es totalmente congruente. La última postura, la más ecléctica, expone una teología sobre el “Pecado Original” y estos otros principios, totalmente Harmónica, y no solo eso, sino que ata y encaja perfectamente con la base, la teología central y mensaje de Jesús y el “Reino de Dios” para esta tierra y…todo el Universo. VEAMOS:
Creo que como mejor podemos exponer esta última tesis, es dando aquí, una serie de postulados basados en todo lo anterior, y centrarlos en lo que se conoce como el “Plan Divino”, al que ya hemos hecho referencia.
I. Postulado Genético Primario
En los libros y gacetas científicas más acreditas de los últimos dos años se ha descubierto, luego de serios y extensos análisis de los patrones del DNA extraído de los primeros primates, es decir de los elementos evolutivos del ser humano: ‘Homo Sapiens”, que todos los humanos que han evolucionado a través de los milenios, tienen un ancestro común que algunos llaman: “Luci. Este fenómeno tiene como base el la química del ácido ribonucleico ARN que porta los mensajes de la herencia en todos los seres humanos. Existen cuatro subunidades diferentes repetidas en combinaciones, miles e inclusive millones de veces, las cuales constituyen el código universal para la regulación y producción de cada unidad auxiliar (A.G.C.T.) que elabora la célula. (Por favor, no se canse, que esto se pone mejor).
El Aparato genético humano es un archivo de aproximadamente tres millones de unidades auxiliares de ADN, y un solo error, puede producir síntomas y desarreglos biológicos de enfermedades como la atrofia muscular. Hay enfermedades que son “recesivas”, o sea que el gene o unidad, afectado, se heredó de ambos padres (teoría de Mendel). Pero hay desordenes genéticos dominantes que con una sola copia del genero o unidad errónea, produce el problema, y aún hay otros, que serán portadores y no desarrollaran el problema; es decir de dos padres, que lo refuerza. De aquí la indeseabilidad del incesto y sus aspectos de “In-breedding.
Vamos a traducir todo esto en español puertorriqueño: Dentro de ese archivo maravilloso que es el ADN, hay un elemento que se le conoce como el Mitocondria, o Mitocondria, que se encuentra en las hembras de la especie solamente, y que se mantiene más o menos estable y permanente, pero sin meternos en este asunto, que es bastante complejo, digamos sin lugar a equivocarnos, que en cualquier especie, y eso incluye naturalmente al hombre, su herencia se rige por miles de estas “unidades” que se pueden incorporar del padre más las presentes en el mitocondria de la madre… ¿Eva?.
Esto quiere decir que heredamos de ambos padres pero hay elementos inmutables por especie, que remontamos o vamos incorporando de nuestros primeros ancestros. Esto, sin lugar a dudas, puede ser bueno y malo. ¿Por qué? Pues bien, porque se ha descubierto que todo los factores, unidades hereditarias dentro del DNA, pueden mutar. Pueden cambiar; lo que permite al hombre su gran poder de adaptación al ambiente. Pero este potencial de mutación, de cambio, puede inclusive, incorporar conducta repetitiva e incisiva negativas e indeseables. Lo vemos fácilmente en ciertas culturas y razas que tienen ciertos comportamientos generalizados “Hijo de gato, caza ratón”.
En los primeros homínidos, es decir: hombres primitivos, existía el canibalismo y ese comportamiento lo observamos hasta hace a penas 500 años en las Culturas Aztecas y Mayas de Centroamérica colombina y hasta hace solo décadas en los aborígenes de Papúa y Nueva Guinea. La propensión al egoísmo, viene de la necesidad de supervivencia de aquellos seres, sin embargo, en el hombre moderno, heredado de ellos, es una característica indeseable. La agresividad y violencia era necesarios en ellos, pero hoy es pernicioso.
Quien no se ha maravillado en ver, como ciertos pájaros, sin que nadie les enseñe, hacen sus nidos, algunos muy complicados en forma exacta por generaciones. Hay por el otro lado en las Islas Galápagos del Océano Pacífico, unos gorriones que de una isla a la otra, hacen sus nidos en forma distintas. Todo porque en ciertas de esas islas, no existe el material con el que su grupo básico, aprendió a utilizar. Hubo mutación; un comportamiento basado en un estimulo exterior, que se hizo repetitivo hasta que quedo grabado en ADN. De ahí, pasó a sus hijos o descendientes quienes lo repitieron sin haberlo aprendido ellos.
El punto básico es que el ser humano hereda; no solo la estatura, color de los ojos, piel, etc., de sus progenitores, sino también mucho más como: temperamento, inteligencia, inclinaciones, habilidades, etc... Hay niños que son unos prodigios en el Piano, con muy poca o ninguna educación al respecto; igualmente, desde la edad de piedra, hay personas que trazan unos rasgos en sus pinturas que a otros les toma años de práctica. Siguiendo esta teoría del postulado genético primario, una persona recoge en sí, todas las vivencias de sus antepasados. Sobre todo, las que fueron necesarias para sobrevivir en su entorno. Esto lo llamó dos grandes psicoanalistas: Erich Fromm y Carl Jung como: El Inconsciente Colectivo. El cerebro heredado, el cerebro con una serie de “software”, que como una PC de Microsoft, opera a nivel de Memoria Base, y sale a Memoria “RAM”, cada vez que apretamos la tecla de determinada necesidad. Casi todas las personas de una comunidad europea en particular, actúan en similares circunstancias, de una sola y misma manera. El “in-breeding”. Crea sociedades con grandes problemas de salud, costumbres y actitudes. Esto se debe, como ya es fácil demostrar, porque se concentra todo lo bueno y también lo malo de esa familia.
II. El Segundo Postulado Genético
Este hace referencia a otro aspecto de la herencia y comportamiento inconsciente. También está grabado en esa memoria, en ese “disco duro”, que es el cerebro y sus áreas de memoria. Con toda probabilidad, en otro segmento del mismo, como se ha podido comprobar ya.
Basado y tomando como referencia su Inconsciente Colectivo, como ya un individuo, se predispone por lo heredado, bueno y malo, para un comportamiento específico, ya dentro de sus circunstancias individuales. Es decir, mis abuelos y antepasados eran todos unos violentos y habían participados en guerras donde se había cometido muchas matanzas; pero yo, en igualdad de circunstancias, aborrezco la guerra y aunque en ocasiones, y bajo los mismo estímulos me gustaría acabar con Osama Bin Ladden, me doy cuenta que no es la solución. Su padre es alcohólico, pero ella, cuando bebe se da cuenta que no le sienta bien. Decide entonces, mantenerse apartada de la bebida. Cristina, igual que su madre y su abuela, quienes sufrían de cleptomanía, cuando está en una tienda, siente un impulso a llevarse alguna prenda sin pagar, a pesar de ser una mujer adinerada. Muchas veces se ha visto al borde de hacerlo, pero se ha dicho que eso está mal y que no tiene sentido. Así que poco a poco, ha ido venciendo ese impulso. Cleta sufre de mal humor crónico, de igual manera era su madre y bisabuela, y se ha convertido en una mujer solitaria y circunspecta. ¿Conoce algún caso como este?
Esto es lo que Erich Fromm llama: “El Inconsciente Personal o Individual”. Como se ha podido ver, aunque los ejemplos, tal vez, no son los mejores, aquí el individuo, receptor de una herencia colectiva, generacional, le imparte de su marca de fábrica y comienza el patrón de mutación de conducta que al hacerse repetitiva, graba en su “disco duro” o ADN y que pasará reforzado o debilitado a su descendientes hasta que luego de varias generaciones más, desaparezca, o aparezca peor o mejorado ese comportamiento. Hasta la cuarta generación, dice las Escrituras reseñadas.
Tengamos siempre en mente que este mal o pecado heredado, no destruyó nuestro libre albedrio, sino que lo lo enfuscó; tampoco destruyó nuestro libre albedrio sino que lo debilitó. El ser Humano tiene facultades inclusive heredadas para vencer todo esto y seguir su peregrinar hacia la evolución cada vez más espiritual, cada vez, más parecidas al nuevo Adán o hombre según la voluntad de Dios: Jesús, el Cristo Viviente.
Las Escrituras hablan verdad en todo: el pecado original y la herencia del mismo. Y este asunto, reviste aspectos aún más serios de los aquí tratados.
III. El Tercer Postulado Genético
La ausencia del bien es la maldad. Todo que aleja al hombre de Dios es malo. ¿Pero si heredamos el mal, que culpa tenemos? Y ese es el tercer postulado porque no se trata únicamente de “mal” heredado. Estamos ante otros “elementos”, a considerar.
Las fuerzas del mal no están centradas como potencial en el hombre exclusivamente. Hay otros creados que por revelación dada, influyen en la historia del hombre. Como si se quisiera llevar a cabo una evolución paralela donde las leyes de Dios, son sustituidas por otras que demostrablemente han llevado al hombre a caminos de atraso y perdición.
Ya vimos como lo heredado puede ser corregido, entonces ¿cual es ese tercer elemento? Después de haber pasado por toda la exégesis anterior, podemos llegar a una gran conclusión sobre este asunto del mal, y es que la evolución genética del hombre, se da a espalda de Dios. Cuando se dio cuenta en sentido evolutivo, siguió un patrón alejado a las leyes de la Naturaleza. Esto no se dio en un vacio, sino que fue ayudado por otro ente creado. Se nos dice que: Satán o Shaitan, ("el tentador") y descubrieron, comiendo del árbol, su desnudez. La consecuencia de la violación de su mandato llevó a la muerte —"[volverás] a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás", Génesis 3:19— y la expulsión del jardín del Edén.
Porque se nos ha dicho, y es fácil comprobar, que el “mal”, existe en el mundo independientemente del hombre; Independientemente de la historia evolutiva del hombre. Casi podríamos decir que el hombre ante este fenómeno, está perdido. Lo ha estado, y se ha destruido, y amenaza a hacerlo aún hoy día. Son fuerzas inmensas, indescriptibles, muy resguardadas que han venido permeando lentamente a esta creación de Dios.
La historia de la evolución del hombre hacia la espiritualidad, “del creado material que se hace espíritu”, es la saga de la lucha del hombre en contra de esa tercera fuerza. Es la historia de la Redención. : La historia de Jesús es la Redención. Sin las fuerza de Dios, el hombre no podría solo.
“¡Nadie más que Dios pudo hacerlo!” Palabra de Dios para ti. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne [solo contra oponentes físicos], sino contra principados, contra potestades, contra los [espíritus principales que son] gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes [sobrenaturales]. Efesios 6:12
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