HISPANOMAGNO

lucifer

Las Estrategias del Mal

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Por Rafin R. Mena

En todo el Universo no hay nada más grandioso que el advenimiento de la consciencia en los seres creados por Dios. Sean estos otros como los llamados ángeles o los humanos, sin descartar otras formas de creados con igual, o parecida capacidad; no existe nada más espectacular y eso incluye todos los astros, galaxias, hoyos negros, soles, etc.
De por sí, esta maravillosa capacidad es un milagro de la evolución universal, (Vea “Cuan Libre el Libre Albedrio"<1>, en este web Page). Aparte, debo de decir, de los ángeles, que según se nos ha “revelado”, no evolucionaron esta consciencia, sino que les fue dada ab initio, por Dios.

¿Qué mucho nos queda por conocer; y que mucha nuestra especulación?

Ninguna de estas otras “obras” celestiales tienen la consciencia de ser creadas, y menos creo yo, de quién las creó. Existen de por sí, pero no tienen consciencia que sepamos, de que lo hacen, o para qué. Se sostienen en su infinita soledad cognitiva sin saber que existen. Por lo tanto, no hay nada que se asemeje a los seres pensantes y racionales.

Con esta capacidad, evidentemente, ha evolucionado coetáneamente, una facultad, o cierta libertad para decidir, escoger, determinar, negar, aceptar, etc., lo que quiere. Las consecuencias de tales escogencias, formaron o deformaron sus capacidades para sobrevivir. Es decir: siempre las consecuencias de sus actos, fueron la fuerza creadora o destructiva de la personalidad, y hasta de sus conglomerados. Podríamos decir que esta “libertad”, no viene sino con la capacidad igualmente, envuelta del potencial de la autodestrucción.

Conocemos de la evolución del ser humano, aún más recientemente, no solo por los grandes pensadores, tanto filosóficos como los inspirados religiosos, sino también a través de la moderna antropología. Es así que hemos podido tomar consciencia de estos fenómenos descritos. Se ha podido constatar cómo esta evolución física del hombre a través de los millones de años, ha venido conjuntamente y hasta determinantemente, con el desarrollo de su consciencia y capacidad intelectual.

Ha sido para el hombre concretamente, la realización de las consecuencias de sus actos, lo que lo inclina a la reflexión y al análisis de los mismos. Hombres, tal vez más capacitados intelectualmente que otros, en un determinado grupo social o tribu, “se sentaron muchas veces” a ponderar porqué aquello, o esto otro, había salido mal, o como el acto de fulano causó una reacción en cadena que trajo mucha desdicha a la tribu.

Claro que describo extremadamente simplificado, el fenómeno, pero sirve aunque burdamente, para ver de qué hablamos.
Entiendo, o las cosas apuntan en esa dirección, de que este comportamiento, fue creando poco a poco, la consciencia del bien y el mal. (Vea el Bien y el Mal, en este Web Page)<2>, Y consiguientemente, el fenómeno religioso. El Decálogo<3> y el Código de Hammurabi,<4> son ilustraciones de lo dicho.

¿Habrá en el resto del Universo, me pregunto, iguales códigos o habrán evolucionado otros seres igual que el Ser Humano? ¿Si en este mundo, nos rebelamos de continuo, y nuestra historia es la acumulación, en gran parte, del derramamiento de sangre, con guerras y actos individuales y colectivos de tremenda barbarie, habrá sido de la misma manera en el resto del Universo? De no haber pasado así, la pregunta para cavilar es: ¿Entonces, qué, o cómo, se habría formado, si es el caso, la consciencia del bien y el mal en esos parajes celestiales? Es necesario que hagamos este ejercicio porque podría arrojar mucha luz sobre el porqué ocurren muchas de las cosas en este mundo; y sobre la tesis que queremos presentar aquí.
Otra lógica pregunta es: ¿si no fue en los páramos o iones celestiales, como en la tierra, donde el mal moral fue una consecuencia del Libre Albedrío, mal informado del hombre, como entonces, se deformó, en el caso de que haya sido así, la voluntad dada ya formada ab initio de los ángeles; o aquellos otros seres creados tan interesantemente descrito en el Libro de Enoch?<5>  ¿No les dio Dios una consciencia ya formada y perfecta?

Es un enigma, una gran interrogante que podría tener una de varias respuestas. Por ejemplo: ¿es la habilidad para escoger en libertad, la única capacidad concedida por la evolución, o por el contrario, hay otras capacidades igualmente determinantes de la evolución, o la personalidad de los creados? Puede que las hayas; de hecho, hay cosas que así apuntan, describen y explican la rebelión, no solo del Ser Humano, sino también, presumiblemente, de los llamados “Vigilantes” en clara alusión a ciertos ángeles, descrita en el Libro de Henoc.

Surge del mismo, y de esta narrativa, algo adicional al Libre Albedrio: la necesidad universal para la “Solidaridad” entre los creados. Es decir, un mandato creacional, si se puede usar la expresión, para el acto de ayuda y de identificación con la necesidad del otro, que emana de las mismas entrañas de donde emana el Libre Albedrio. “Hacer el Bien al prójimo” es por consiguiente el otro paradigma evolutivo que balancea el egoísmo; y combate la tendencia de adueñarse de los medios de subsistencia del prójimo, sin importar las consecuencias. Esto lo vemos en las fieras salvajes, como actúan solo en su solo bienestar y/o sus crías (y esto no siempre) con exclusión del resto de la manada. Actos que conllevan la destrucción de otro ser viviente para la egoísta subsistencia individual.

Aún más, es éste paradigma, el supremo principio que más proporciona adelanto evolutivo, sobre todo en el nivel de consciencia espiritual<6>Como lo indica Tellirand De Chardin. Es el elemento constructivo que aprovecha la materia, sea consciente o inconsciente para subir de planos inferiores a los más elevados, y en los seres pensantes, a encontrar la verdadera razón de la existencia según la voluntad del Creador.

Sería un imperativo de la creación, buscar por ende el bien común. Al igual que se da la capacidad para escoger en el proceso, el producto final evolutivo es basado y formado en sus últimas consecuencias, en el bien común. No puede existir un bien para un evolucionado que no lo sea para otro, y finalmente: para el conglomerado. Lo contrario de esto es el caos y el Mal en la creación. Se trataría de una rebelión al Plan Universal según entonces, la voluntad de Dios Creador.

Surge como una posible explicación al mito, si se quiere, de la influencia del Maligno en este Mundo. Es decir, esto podría tener una tangencia concreta en la existencia del Mal en todas sus formas, entre nosotros. Surge como un resultado de una arrogancia en la negativa en aceptar, este principio universal por Dios dado. Surge como una consecuencia de un acto increíblemente trascendental de unos seres con una consciencia muy por encima desarrollada, de los seres humanos. Seres que aún creados con dones ya formados y no evolucionados destinados al bien común de todos los creados, por arrogancia, y por esa escogencia libre dada a todos en el mismo Universo, fallaron en ver o en aceptar el bien común como paradigma máximo, y su rebelión creó un caos determinado con una expulsión de sus ámbitos celestiales donde habitaban.

El Mal Llega a Este Mundo
De un nivel o ámbito celestial, de una dimensión muy cerca a Dios. De una consciencia cerca de Dios; de Su “habitación”, de un nivel creacional excelso, en la cumbre de la Creación, por así decirlo, relegado y destituido a niveles de evolución aún más atrasados, fueron relegados por lógica incompatibilidad con otros no rebelados, algunos de estos creados . Esto está sencillamente expuesto en el Libro de Henoc.

La rebelión de esta consciencia, por carecer de cohesión, por estar en desarmonía cósmica, creó como en los polos iguales, un rechazo natural. Nadie o nada puede pretender querer parecerse a Dios y promulgar unos parámetros universales distintos de los de Dios. Nada puede substituir los paradigmas e íntimos principios que sustentan la creación. EL caos sería como hemos dicho, el resultante, y la expulsión de esos ámbitos es el resultante “automático”. Todo lo que va en contra de la esencia de Dios no puede últimamente, sobrevivir sin crear conmoción cósmica y ulterior destrucción, y de los seres conscientes, la expulsión, por ser esencialmente indestructibles y es la única reacción del Santísimo.

Esta condición, se convierte en una personalidad permanente, y con un alto de grado de contaminación a los seres menos evolucionados con los cuales entren en contacto. Por dondequiera que pasen, por dondequiera que habiten, causaran conmoción por “empatía negativa”, si se quiere.

Esta es una burda explicación de un axioma que nos habla de cómo Lucifer <7>, uno de estos creados, por arrogancia negó estos mandatos de Dios, y como fue desterrado de los ámbitos celestiales. Dice la tradición y algunos escritos algo así como esotéricos judíos, que éste fue desterrado y vino a caer (o aparar) a Planeta Tierra:
"¿Cómo caíste desde el Cielo, estrella brillante, hijo de la Aurora? ¿Cómo tú, el vencedor de las naciones, has sido derribado por tierra? En tu corazón decías: 'Subiré hasta el Cielo, y levantaré mi trono encima de las estrellas de Dios ... subiré a la cumbre de las nubes, seré igual al Altísimo' Mas ¡ay! has caído en las honduras del abismo." (Is.14, 12-15).

Así pues, al igual que vemos continuamente en la historia, a personas como Nerón, Calígula, Atila, Gengis Kan, Mahoma, Hitler, Stalin, etc., también en los coros celestiales, en aquellos seres que se rebelaron los habrá de igual manera. Entre ellos, la fulgurante figura del máximo exponente de la resistencia al plan de Dios: Lucifer.

¿Porqué esto ha de ser así? ¿Cuán importante es el Libre Albedrio que Dios ha permitido esta aberración de la cual no solo ellos bebieron sino que viene enlodando y contaminando el agua que nosotros bebemos en esta tierra? ¿Que pretende el Maligno con todo esto? ¿Cuáles son sus ulteriores planes, cuando sabe de antemano que nadie puede contra Dios? Las respuestas todas pertenecen a unas esferas, aún totalmente inalcanzables para nosotros. Solo podemos recurrir a otras tradiciones igualmente esotéricas, que nos informan que la misión de este “ser rebelado”, y sus seguidores, es conquistar al máximo a otros seres, apartándolos de Dios para probarle su poder. Suena algo infantil y simpletón, porque siendo Lucifer tan brillante y tan sabio, harto de sobre tiene por conocimiento que nadie puede contra Dios. Pero he aquí que nos damos de bruces con otro paradigma universal. Porque siendo cierto esto que he dicho, nos lleva a la conclusión de dos cosas más: Dios, no ha revelado todo su plan completo, o sus poderes, y lo otro es, que los seres creados no importa cuál es el grado de evolución, o el nivel de perfección de conciencia en que fueron concebidos, no lo saben todo. Viven en el tiempo, por ser seres creados, son por ende finitos. Están sujetos a esa realidad existencial donde se puede tener una inteligencia y poderes, monumentales pero no lo pueden todo, no lo saben todo y carecen el poder de ver en la eternidad, como si fueran Dios. Están por ende limitados a tener un conocimiento limitado por su condición de dependientes de Dios. Saben que Dios no los puede o quiere destruir, pero no pueden atentar, aunque quieran, contra el Plan completo de Dios porque lo desconocen. Estar apartados de Dios, les causa cólera y un deseo muy intenso de venganza.

Leí una vez, y ahora quiero que ustedes también lo lean, un corto artículo sobre una supuesta reunión de demonios que organizó el Demonio donde les dio las órdenes de cómo extraviar al ser humano.(Haga Click aquí para ver este articulo) <8>.

El Maligno Tiene un plan de Ataque
En cada época y en cada nación, el mal tiene una expresión determinada. Cada instancia evolutiva tiene, y es cosa palpable, un contraparte negativo. O tal vez debo de decir, que cada instancia evolutiva negativa tiene una correlativa contraparte positiva. El hecho es que vemos en la misma historia del hombre, en todos los países y naciones, una lucha acérrima entre el bien y el mal; no es un hecho reciente ni de estos tiempos como algunos creen. Este antagonismo evolutivo, es tan antiguo como la prehistoria y aún la paleo-historia si se quiere llegar tan atrás.

 Estudie la historia, no importa de dónde, y encontrará irremediablemente, este fenómeno. También encontrará su contrapeso indicado. Así lo manifestó en la “Dialéctica Historia” <9>el filósofo G.W.F. Hegel. Y siempre será de esa manera; podrá cualquiera, y eso incluye al Maligno, imponer un criterio, una determinada filosofía y hasta podrá estropear la vida un tanto, pero a la larga, como se ha podido ver, el mundo vuelve a su eje, las cosas se nivelan, la vida continúa. No hay cosa más horripilante, para nombrar una, que esa Primera y Segunda Guerra Mundial, ocurridas no hace tanto. La masacre, el genocidio de millones de judíos y otros, por el poder Nazi de Hitler y Stalin, es casi inconcebible. La matanza de millones y millones de seres humanos más, la destrucción de ciudades enteras; la bomba atómica con su indescriptible destrozo y aniquilación de sociedades completas, nos dejan perplejos, de cuan cruel y malignos podemos ser por iniciativa propia o inducidos por creencias y postulados espurríos de líderes políticos.

Sin embargo, luego, al pasar de los años, vuelve la vida a rebotar, la hierba sale de nuevo y los campos tal vez regados con sangre, se llenan de flores. ¿Qué ha pasado? ¿Qué fenómeno oculto entre las balas, las bombas, la sangre, clamó desde muy adentro para ese milagro? ¿Cómo sucedió? ¿Qué principio es este llamado “dialectico”? ¿Cómo opera y quien, si alguien lo causa?

La respuesta es mis amigos, que según creamos, o somos inducidos al mal, la rapiña y atrocidad de la guerra, y otras cosas más, también existe dentro del ser humano la capacidad para la reflexión y la búsqueda eventual de un punto de común encuentro de las “verdades” individuales y colectivas. Nadie podrá detener al ser humano hacia su destino. Destino marcado por una mano divina, la mano de Dios creador. Dios ha puesto en la misma esencia de las partículas más ínfimas (Ver el Atomo Dios en este Web Page)<10> del cromosoma del hombre, todo su plan, cosa que ni el Demonio puede cambiar aunque ha tratado.

Por lo tanto, cada paso bien o mal dado por el hombre, permitido dentro de su condicionamiento de Libre Albedrio, es de antemano, corregido por ese “algo de reflexión sustancial de la materia”, manifestada en el ser humano. Ese patrón dialéctico es parte del plan de Dios para su entera creación que va más allá del ser humano, y más allá de otros seres creados incluyendo al Demonio.

Habrase visto, como cada generación tiene sus cuitas y su problemática. Cierto es, pero ninguna generación es aislada de la precedente. Lo que hoy pasa, es un resultado de una causa anterior en generaciones anteriores, y como se ha expuesto, un resultante eventual de esa dialéctica apuntada. Siempre hacia arriba como en un tornillo. Por eso ahora que nos preparamos a emitir un juicio sobre las causas y estrategias del Maligno, tenemos que indudablemente, ponerlo todo dentro del contexto del desarrollo del hombre y su historia pero sujeto a causas y paradigmas más grandes más allá de sus capacidades: “El Plan de Dios”.

Todo lo expuesto en estas páginas, de seguro le sonará a muchos como algo un tanto infantil. Ciertamente suena y aparenta de esa manera. Tal vez, hasta como un cuentito de cuna, una bobada para bobos e incautos. Pero el mal que vemos en este mundo, no tiene nade ello y es un problema, una enigma, porque siendo obra de Dios, que es todo bueno y todo santo, sus criaturas poseen en si, esa capacidad, esa tendencia como decía Pablo de Tarso <11>sobre la inclinaciones naturales negativas, y la lucha con la espiritualidad que acarrea. Nos incumbe indagar y tratar de articular lo más sencillamente posible una cosa que es tan palpable como el día y la noche: hay “una tremenda lucha entre la creación y la destrucción”; entre el “querer hacer el bien” y el “querer hacer mal”; entre “el altruismo y el egoísmo”. Hay una tremenda lucha interna dentro de los seres humanos expresando todo esto, pero existe otra lucha en el resto de la naturaleza, donde no todo es bondad y bien, y donde evidenciamos tanta destrucción. Por eso, algo que suena infantil, cobra un aspecto de completa plausibilidad y seriedad.

Nosotros los seres humanos, tenemos el perfectísimo derecho a pedir, a rogar a Dios, por un poco de iluminación, especialmente cuando nos va tanto. Ni el Libre Albedrio, o cualquier otra facultad concedida, puede ayudarlo a comprender todo esto; por eso rezaba Pablo de Tarso a Dios por ayuda. “Que te baste mi gracia”, le contestó el Señor. Lo dejó solo para que buscara por gracia la explicación, o la cura de aquel mal que lo aquejaba. Nos corresponde entonces, que lo intentemos, y dentro de nuestras limitadas facultades, busquemos alguna luz sobre esto y luego la compartamos con nuestros hermanos. Es lo menos que podemos hacer.

 La gracia concedida a Pablo fue precisamente ese poder que tenía para poder realizar aquella antinomia <12> aquel poder que tenía, y el porqué lo “tumbó del caballo”. Pablo de Tarso, podía articular en palabras sencillas el gran enigma de la existencia del ser humano, la deidad, comprender el amor de Dios por sus creados, y el fenómeno de su rescate por redención de estos males, que hemos apuntado. También entendía que había una fuerza consciente maligna que influye en el ser humano y que va más allá de él y sus capacidades dadas por Dios. Sabía que había un ser malo que quería extraviar al Hombre. Creía porque había llegado a ser una vez, parte de esa fuerza, cuando perseguía a los cristianos creyendo que le hacia un servicio a Dios.

Dios por su Cristo, nos dice como le dijo a Pablo, que no busquemos la explicación a esto, fuera de nosotros; que primero la busquemos por gracias dadas; por esa capacidad innata para indagar, rebuscar; reflexionar. Dios le dio a entender que eso bastaba, y por eso aquí exponemos cuales son las estrategias del maligno, en honor a su indicaciones de acuerdo a nuestra pobre, pero bien intencionada consciencia.

Hay Un Estrategia del Mal
El diablo tiene un plan deliberado, pero limitado, contra los creados. No puede, ni se la ha permitido en la naturaleza por Dios, que sea de otra manera. Hay como hemos dicho, condiciones y ciertos paradigmas creacionales que lo impiden y le saldrán al paso. Ya que no puede destruir nuestro espíritus, tratará de destruir nuestras mentes y nuestros cuerpos físicos. Tratará de mantenernos alejados de los propósitos de Dios. Para éllo,el diablo desea reemplazar a Dios en nuestras vidas. El diablo quiere destruir nuestro carácter, nuestras familias, nuestro gozo, nuestra paz, nuestro contentamiento, nuestro entusiasmo para vivir.

Entonces, que surge en síntesis de todo esto ¿Cuáles son los objetivos del Diablo?
1. El diablo busca apartar de Dios
2. El diablo busca frustrar el propósito y plan de Dios para la vida
3. El diablo busca negarle a Dios la gloria, el honor y la alabanza
4. El diablo busca destruir

Como este plan del maligno tiene serias limitaciones, sería importante hablar o explorar, en base a todo lo que hemos planteado, cuáles son esas limitaciones.

Limitaciones a la Estrategia del Mal
Como primera consideración, las escrituras nos dan algunas indicaciones. La primera la encontramos en: Ap. 12:12: “Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros, teniendo grande ira, sabiendo que tiene poco tiempo."

Tiempo. La primera limitación es tiempo; tiempo para llevar a cabo su obra. Y cuando se sabe que esto es un límite, y que el tiempo apremia, entonces hay que arreciar la carga y acelerar las cosas. ¿Y cuando se dio cuenta de ello el Maligno?
El plazo le fue dado hace milenios. Puede ser trazado a "una gran señal" que tuvo lugar en los cielos. Esta señal fue una guerra increible, cuando Satanas intentó matar a Cristo: "Y una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, y la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando preñada, clamaba con dolores de parto, y sufría tormento por parir." Y se vio otra señal en el cielo, y, ¡miren!, un dragón grande de color de fuego, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas; y su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó abajo a la tierra. Y el dragón se quedó de pie delante de la mujer que estaba a punto de dar a luz, para, cuando diera a luz, devorar a su hijo. Y ella dio a luz un hijo, un varón, que ha de pastorear a todas las naciones con vara de hierro. Y su hijo fue arrebatado hacia Dios y hacia su trono. Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios, para que la alimentaran allí mil doscientos sesenta días.

Y estalló guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron con el dragón, y el dragón y sus ángeles combatieron, pero este no prevaleció, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. De modo que hacia abajo fue arrojado el gran dragón, la serpiente original, el que es llamado Diablo y Satanás, que está extraviando a toda la tierra habitada; fue arrojado abajo a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados abajo con él. Y oí una voz fuerte en el cielo decir: “¡Ahora han acontecido la salvación y el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque ha sido arrojado hacia abajo el acusador de nuestros hermanos, que los acusa día y noche delante de nuestro Dios! Y ellos lo vencieron debido a la sangre del Cordero y debido a la palabra del testimonio que dieron, y no amaron sus almas ni siquiera al arrostrar la muerte. A causa de esto, ¡alégrense, cielos, y los que residen en ellos! ¡Ay de la tierra y del mar!, porque el Diablo ha descendido a ustedes, teniendo gran cólera, sabiendo que tiene un corto espacio de tiempo”.

Ahora bién, cuando el dragón vio que había sido arrojado abajo a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. Pero las dos alas de la gran águila le fueron dadas a la mujer, para que volara al desierto a su lugar; allí es donde es alimentada por un tiempo y tiempos y medio tiempo, lejos de la cara de la serpiente.

Y la serpiente lanzó de su boca agua como un río tras la mujer, para hacer que ella fuera ahogada por el río. Pero la tierra vino en ayuda de la mujer, y la tierra abrió su boca y se tragó el río que el dragón había lanzado de su boca. Y el dragón se airó contra la mujer, y se fue para hacer guerra contra los restantes de la descendencia de ella, los cuales observan los mandamientos de Dios y tienen la obra de dar testimonio de Jesús.

EL simbolismo de estos pasajes es sin duda algo críptico y de difícil interpretación en todas sus partes. Sin embargo, hay algunas cosas en ellos que quedan a mí entender claro, sobre el elemento reseñado del tiempo concedido a “Shaitán”; a “Luz-Bella”. Luego de miles de miles de años, ¡sabe Dios desde cuando! el tiempo se le acaba al Maligno. Estos pasajes marcan certeramente algo clave: con el advenimiento de Jesucristo, es decir, después de su nacimiento, se inicial la última etapa de la gran tentación y la gran confrontación. Y estos dos mil y pico de años después de su muerte, es la etapa esa, donde el Maligno, como león rugiente asecha y en forma desesperada atenta contra el hombre y la obra de Dios en esta Tierra.

No nos pondremos a descifrar estos paisajes; ya demasiado de interpretaciones descabelladas una buena parte de ella, se le han propuesto. Nos queda para nuestro relato claro, que el tiempo se le acaba a este “rabilargo”.

EL otro elemento limitante por lo tanto al mal es EL Evangelio de Jesucristo. La Encarnación de Dios mismo, que ha descendido de las bóvedas celestiales para perseguirlo y arrebatarle lo que no le pertenece..

Ahora, después de los milenios sobre milenios de historia del hombre; de su evolución, tiene el Maligno que lidiar con la palabra de Dios por boca de su Cristo. La última batalla; aquella entre el “Bien y el Mal”. ¿Será ésta una confrontación física allá en el valle de Armagedón, como muchos creen? ¿O será ésta, una espiritual, una batalla ideológica entre lo que enseñó Jesucristo, contra lo que ha propalado el Maligno? ¿Una batalla entre las grandes ideologías del Mundo; entre aquellas fuerzas operando ya desde hace tiempo en contra de las enseñanzas de nuestro Salvador y su moral?

¿Como saberlo? ¿Cómo aseverar una cosa o la otra? Lo cierto es, y esto es innegable, que ya desde hace varios siglos, si no desde antes, se enfrentan estas ideologías. En muchos casos, la confrontación ha sido física. Por ejemplo, en el siglo pasado, se han dado tres grandes confrontaciones: EL nazismo, el comunismo y el Islam contra el Cristianismo. Esta última, todavía persiste. Estas confrontaciones ya descritas aquí antes, han sido extremadamente violentas. No tienen antecedentes en toda la historia humana en términos de vidas perdidas, destrucción y caos.

En esta confrontación con Jesucristo mismo, podemos ver las maneras que el mal opera, y como pulpo, sus tentáculos se enredan eficientemente alrededor de los elementos sociales, políticos y religiosos de una época.

El Pueblo Judío era el pueblo escogido; sin embargo, lo rechazó. Hubo tentación directa del demonio a Jesús en el desierto; aun sabiendo que aquel era el mismo Dios. Acto increíble de arrogancia y descaro. “Yo conozco al ser humano”—se dijo para sí-- “si le ofrezco la gloria de este mundo, de seguro que sucumbirá como han sucumbido antes de Él, ya tantos otros encumbrados hombre de la antigüedad”—se dijo equivocadamente. Demostró su limitación como hemos dicho, en entender o comprender, no solo el Plan de Dios, sino otras cosas que son propias del espíritu del hombre. El Demonio por ende, tiene serias limitaciones cognitivas.

Luego, un conglomerado de hombres que ya llevaban siglos estudiando el fenómeno de la Redención, de la venida del Mesías; pueblo que había entendido mejor que ningún otro, a Dios, que sus profetas hablaban directamente con Él, sucumben a la racionalidad que les infiltra el Maligno. No pueden creer Sú Visitación; que un Ser tan augusto puede condescender tanto y mostrarse al hombre en carne y hueso. Fallan en comprender el “momento monumental”, no solo para el hombre sino para toda la Naturaleza y el Universo, que el mismo Ser que la crea, entre directamente en ella, y le hable tan amorosamente, tan delicadamente; como un corderito puro, inocente y santo. ¿Cómo es posible esto? ¿Qué somos para este privilegio Universal? No pueden aceptar que les hable de amor por el prójimo, que los encomie a perdonar a los enemigos, que ande y coma con pecadores, que se junte con la “chusma”, los desheredados, que busque la paz aún con los romanos, que perdone a las rameras, que rechace el fausto, el ritual desmedido, que predique un mundo de grandeza espiritual más que físico. Un Dios que rechazó a ser un caudillo político o militar cuando ciertamente, tenía sobrado poder para hacerlo.

Viendo sus aspiraciones de grandeza política, frustrado, rechazan cualquier otra, aún la que se les ponían frente de si en bandejas de oro. Prefieren hacer eco de la insinuaciones del Maligno, y se alían con los romanos para derrotarlo y lo logran, creyeron, conseguirlo clavándolo en una Cruz. ¡Que Dios tan maravilloso, excelso, grande hermoso, bello, que aún allí arriba alzado y clavado tan injusta y cruelmente, sobre un burdo madero, perdona, y lo hace con Dimas que se lo pide, y a los demás, también lo hace motu proprio. “:Padre…perdónalos, porque no saben lo que hacen”. ¡Inmenso triunfo sobre el Mal! Lo venció… y cuando dijo: “Consumatus est”, solo comenzó la última y final batalla contra el Mal. Comenzó el final del régimen del mal en este globo terráqueo. La derrota del enemigo, porque su muerte como semilla que se planta gernina y brota como daga, espada filosa o fuego encendido su palabra, contra el Maligno.

Aún antes de estas confrontaciones, encontramos otras que datan desde antes del Medievo, en las guerras por el control el mundo romano, luego por el mundo cristiano. Guerras del Islam por controlar a Europa; luego las cruzadas, las medievales, las Napoleónicas, las grandes guerras civiles, en Francia, España, etc.

Las fuerzas del Mal, perdieron esas batallas como las perderán todas, porque la palabra de Dios es certera. Todas, si se estudian con cuidado, han sido de una forma u otra, motivadas por ideologías; y en su fondo, un rechazo a la moral cristiana .La ilustración, y esas revoluciones francesas, el secularismo y a hasta el humanismo, en el fondo es un rechazo en síntesis a la moral cristiana.

En el nuevo mundo, es decir desde 1492 con la apertura de las tierras nuevas que llamamos América, se evidencia una de esas batallas encarnizadas, donde toda una civilización, sucumbe bien o mal, ante la presión del cristianismo. Se apaga la luz de un paganismo y sociedades dadas a un comportamiento decisivamente influenciado por el mal.

Pero, el Maligno no ha desistido, y en los últimos años, digamos los últimos cincuenta o sesenta; se ha podido notar un nuevo estilo en los ataques del Mal. Con los siglos diecinueve, veinte y ahora particularmente en lo que va del veintiuno, la cosa se ha puesto de una manera muy sui generis. Muy distintas a todas la anteriores nefastas incursiones en la mente del hombre y su mundo. Amerita que se haga una exégesis completa sobre esto porque nunca antes, se había evidenciado un grado de deterioro moral, social, político, vamos, en todos los órdenes de la vida. Como tampoco se había visto un grado de sofisticación tal como el que ahora se estila, y se propaga a través de la invención del Libro, los medios modernos, periódicos, radio, televisión y últimamente: la Internet.

Es este a mí entender, el último campo de batalla donde a través del Internet se reúnen en este “valle de Armagedón cibernético”, todas las fuerzas de mal del mundo entero. Aquí se ventilará la última y decisiva batalla en preparación para la Parusía <13>.

Las Estrategias de Este Siglo
En este siglo particularmente, la efectividad del Maligno ha crecido enormemente. Ha podido ver el poder de los nuevos medios de comunicación, y sobre todo, el fastidio, el desgano e insatisfacción del hombre por la vida de este mundo moderno de consumo desbocado capitalista. Ha podido entender que la mejor estrategia no es la mentira sino la media verdad. Que no es el ataque a Dios directamente, sino la confusión sobre su Plan para el Hombre lo que le gana adeptos. Ha descubierto la “confusión” como arma poderosísima. No se muestra ya como un ser despreciable entre las tumbas retando a Jesucristo, sino como maestro “bonito” e “iluminado”, que le presenta al hombre disfrazado de bondad y sapiencia, todo un esquema que fundamental departe, y está encontrado con las verdades más esenciales del mensaje de Cristo, de su Evangelio.

El Demonio descubrió que es fácil vender el libertinaje y el egoísmo como la “Libertad entronada, como un derecho fundamental del hombre” por encima de todos los otros, si se quiere llamar, derechos esenciales. Ha acuñado diversidad de formas para diseminar esta falsedad. Ha encontrado a aliados entre las clases más influyentes de la sociedad moderna: artistas, escritores, cantantes, políticos, religiosos de todas las denominaciones, pintores, dramaturgos, etc. Sobre todo le fascina la falsa piedad y religiosidad, donde se sustituye el fausto ritual y la forma por amor por al prójimo. Donde se predica un Evangelio de dispersación, de desunión entre los creyentes, infiltrando banales y tontas diferencias doctrinales que nada tienen que ver con el mensaje esencial de Nuestro Señor Jesucristo. Los apóstoles sabían qué era formar una familia unida con Jesús. Habían vivido juntos tres años: juntos iban de un pueblo a otro, juntos tenían su poco dinero, juntos oraban, comían... Llegó la última vez que se reunían para cenar... Jesús pensaba en la gran familia cristiana que andando el tiempo iba a extenderse por todas partes. Hablando con su Padre pidió lo que más deseaba para esa familia. Oró así: Padre, Tú y Yo somos uno! Te pido que todos sean también uno, vivan como uno solo para que el mundo nos conozca. (Juan 17, 22;). Claro y sencillo…no puede haber mandamiento más fundamental para la misma supervivencia del cristianismo. Es un deseo vehemente del Jesús de la Cruz, el hijo de Dios y nuestro Dios verdadero hecho carne; hecho humano. ¿Acaso no lo vamos a respetar los que nos llamamos cristianos?

¡Cuidado que este no sea aquel pecado que no se perdona porque es contra el Espíritu Santo! "El que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón nunca, antes bien será reo de pecado eterno" (Mc 3,29; Cf. Mt 12:32; Lc 12:10).

“La gran División”; uno de los más grandes logros del mal. “La Dispersación de las ovejas”. Y como lobo hambriento se ceba el Demonio, con impunidad de esta desunión entre el pueblo de Dios. Hace creer que unos son más cristianos que otros, que unos poseen la verdadera interpretación, de tal suerte que se justifica la muerte y purga de los disidentes. Así, influyó a guerras religiosas que aunque sin empuñar las armas, duran hasta el mismo día de hoy.

Esto es una falta grave, atenta contra el Espíritu de Dios, de su intención de su Redención, y por lo que pedirá cuentas muy severamente a los responsables. Por eso decía viéndolo desde entonces: No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿No profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. (Mateo 7: 21).

Este relato le muestra a usted algo del ingenio para el engaño y desidia y si se lo permiten, repetirá en otras cosas el Maligno: la imitación de los dones de Dios. Ayer con aquellas culebras; hoy con dones de sanidad, de lenguas, de profecía. Más que nunca el hijo de Dios debe estar ejercitado en discernimiento de estas cosas, única manera de descubrirlo; sino por la gracia que concedió a Pablo y a todos nosotros. Todos somos sus herederos con sabiduría o sin ella., Dios quiere adoradores en espíritu y en verdad. Su reino es para todos los que obran la voluntad de su Padre; seamos Católicos, Luteranos, Evangélicos, Pentecostales etc., y es más aún para aquellos que no son ni lo uno o lo otro. Por eso, también dijo:
«Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos u otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, y recibid en herencia el Reino que os fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y vosotros me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; estaba de paso, y me alojasteis; desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; preso, y me vinisteis a ver". Los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambrientos, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?" Y el Rey les responderá: "Os aseguro que en la medida que lo hicisteis con el más pequeño de mis hermanos, lo hicisteis conmigo". Luego dirá a los de su izquierda: "Alejaos de mí, malditos; id al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y vosotros no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; estaba de paso, y no me alojasteis; desnudo, y no me vestisteis; enfermo y preso, y no me visitasteis". Éstos, a su vez, le preguntarán: "Os aseguro que en la medida que no lo hicisteis con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicisteis conmigo". Éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna ». (San Mateo 25.31).

No somos dueños de la verdad de Cristo, sino somos sus servidores. Aunque el Maligno nos haga creer que somos grandes predicadores o herederos de la verdadera interpretación de su Evangelio. Por eso, no te hagas eco de su prédica, el Maligno quiere que siembres desunión ya hasta desprecio entre los tuyos y entre otros creyentes de otras denominaciones. Él prospera tremendamente con esto, porque da paso siembra muchas angustias, dudas, rechazo, desamor, y eso no viene de Dios.

Cuando te paras en un púlpito y atacas al Evangélico y el Evangélico al Católico, tú ataque es en Cristo, por cuanto todos somos partes de un solo cuerpo Místico: El de Cristo” ¿Quién eres tú para creerte que eres el poseedor de la verdad? ¿Qué estas predicando el verdadero Cristo? ¿Tú crees que si el Señor se subiera a tú pulpito haría lo mismo? “Qué le contestarás cuando te pida cuentas? No te hagas eco de esa insidiosa estrategia del Maligno.

He aquí otra más de las estrategias del Maligno: Nunca te presenta la mentira sola, siempre la arropa de otras verdades. Gana doblemente porque si le crees, desvirtúas la verdad con su mentira y se le dudas, terminas por dudar hasta la verdad que vino con la mentira. Una gran estratagema. La encontramos en libros, como el Código de Da Vinci<13>; en muchos de estos librejos de supuesta inspiración religiosa del “New Age” <14>. En las prédicas de ciertas disciplinas aparentemente inocentes; como las Davídicas <15, y Jimmy Jones <16>, en fin el enfoque de la verdad de Cristo desbocado y corrompido.

La adoración de Imágines en el Culto religioso. Es una prohibición bíblica… ¿no? Pero es otra de esas verdades que no vienen solas, sino que viene envuelta en el desconocimiento de la realidad y la verdad en torno al precepto. Pues en la forma que se viene predicando es como una palanca en contra de una denominación cristiana en particular. Se predica sin analizar varias cosas. Primero el principio o el fundamento del mismo y la práctica llevada a cabo, por ejemplo en la Iglesia católica.

El precepto de no adorar otras imágines o falsos dioses, tiene su origen en el Viejo Testamento: “No tengas otros dioses aparte de mí. no te hagas ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en el mar debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni les rindas culto, porque yo soy el Señor tu Dios… (Ex 20,3-6)
Esta amonestación tiene una particular aplicación en su sentido literal, en la gran idolatría que existía en los tiempos del Éxodo. Es decir unos 1670; (3,080 hasta el día de hoy), años antes de la era Cristiana. Salía el pueblo judío de Egipto donde imperaban cantidades enormes de “deidades”; todo era un dios: el Hipopótamo, el Halcón, El Sol, Los Buitres, El Chacal, el Perro, el Toro, etc., y todos tenían labrados una estatua o imagen. Ninguno representaba directa o indirectamente a Dios; con excepción del Sol, que tal vez, se pudiera traer por los pelos como una representación de su poder. El principio es sencillo; No hagas nada o le rindas adoración (reconocimiento) a falsos dioses, basados en objetos físicos que nada son o representan los principios bíblicos. En aquellos tiempos, se dedicaban cantidad grandes de recursos para ser sacrificados o inmolados a esos objetos. EL Hombre ponía toda su confianza en objetos inanimado que en realidad solo servían a una casta sacerdotal que se aprovechaba de ello. El pueblo desconocía la verdad, desconocía a Dios. La salida de Egipto por el Pueblo Hebreo, conllevó que muchos de ellos, también se llevaran las ideas religiosas que los habían contagiado durante su periplo en Egipto. Los hebreos de aquellos días, tenían una entidad más o menos concreta de personalidad propia, pero existía entre ellos como se puede evidenciar a través del relato bíblico, todavía una cierta contaminación con las creencias egipcias y sus ídolos, etc. Por eso, el celo religioso de sus creencias Abraminas, resonaba a través de sus profetas. Era un celo por mantener a toda costa su propia entidad religiosa y rechazando las extranjeras. Adorar falsamente es algo más; conlleva mucho más de lo que por ahí se predica.

La palabra adoración <17> proviene del latín que significa dar un homenaje, “AD a -, ORA boca”, (trayendo la boca), los romanos la utilizaban llevándose una mano a la boca, y aventando un beso al objeto de su adoración, ya fuera un ídolo o una estatua, o un rey, o el ser amado. EL acto en sí, carece de valor espiritual, si se hace por ignorancia o sin propósito adverso determinado. Si el acto conlleva una determinada intención de desviar o reconecer la primacia de Dios sobre la creación, al igual que cualquier otra actividad humana, será reprochable, y adverso a Dios. Al igual si la imagen o el ídolo respresenta un concepto o una idea contraria al mensaje de Cristo, también sera reprochable y constituirá una falta grave. Pero no todo es adorer falsos dioses o reprochable por tener ciertas imagines. Igual que no lo es tener en su casa retratos, cuadros y hasta estatuas de los antepasados o éroes de cada pais. De lo contrario, seria un grave pecado tener en las plazas estatuas de los fundadores de los paises. Hay que hacer un esfuerzo por salir de la simplezas del fundamentalismo exagerado, y las interpretaciones infundadas que son más bien producto de viejos recentimientos y armas de proselitismo denominal.

La falsa adoración se puede dar aún en ausencia de objetos concretos poque el acto en si, nada tiene que ver con el objeto, sino lo que hay en el corazón del ser humano. Hay más falsos adoradores entre nuestros cristianos por causas como el egoismo, amor al dinero, a la ostentación y el orgullo que por sencillos objetos de culto.

Tener por ejemplo, estatuas de santos, de la Virgen Maria, al igual que tener cuadros o retratos de seres queridos en nuestras casas, no constituye adoración de falsos dioses per se. Porque hay que saber diferenciar lo que es veneración de lo que es adoración. Concedido de que hay personas que tal vez dedican mucho tiempo a estas advocaciones, pero mientras se tenga claro y así lo acepte el corazón, que Dios y su Cristo es lo primero y que a Él todo honor y toda honra, no creo francamente que se esté cometiendo un acto de falsa adoración.

Yo me he preguntado muchas veces al oír a muchas personas bien intencionadas de otras denominaciones cristianas, mofarse de la veneración que algunos le rinden a la madre de Cristo. ¿No le sienten veneración ellos a sus madres que ya han pasado a mejor vida? ¿Cuanto más podriamos nosotros rendirle esta veneración a la madre de nuestro Señor Jesucristo? Como pensar que una cosa como esta pudiera constituir la doración de falso dioses. ¿O ser algo reprochable ante sú hijo?

Por eso, tenemos que guardarnos de caer en estos subterfugios e infundios, que solo sirven para esconder animosidades y recelos de unos cristianos contra otros cristianos. Que solo sirven para perpetuar la división entre los creyentes. Mejor sería concentrar esos esfuerzos en combatir la maldad del egoismo, la falta de caridad con el prójimo, la falsedad, la hipocresía, y la falta de Dios en las familias de nuestro país. Y sobre todo, buscar aquella cosas que nos puedan unir, que las hay y muchas.

Por eso digo, que cosas como estas, son un ejemplo de lo bien que el Maligno ha planificado las cosas. Es como decía, uno de esos casos donde se mezcla la verdad con la mentira. Quien se beneficia es el Maligno, porque nadie más lo hace. Mientras tanto, sigue el lobo impune entre las ovejas, destrozando y matando a dietra y sinestra, porque los pastores se dedican a asecharse ellos mismos tirándose piedras como tontos. Ya tendrán que rendir cuentas sobre esto.

Resumiendo, esta prohibición no conlleva el impedimento a la veneración de personas santas o, de la Virgen Santísima, que son criaturas que creyeron en Cristo, y son ejemplo de esa fe. Que son modelos de los cuales podemos aprender mucho en cuanto a la verdadera adoración del único Dios y su único Cristo. No debe ser signo de division como si se tratara de una cosa maldita, sino que por el contrario debiera ser uno de unión y de bendición entre nosotros.

La desviación. La desviación es otra de las estrategias del Maligno en esta generación. Esto hace referencia al grán logro del Maligno en desviar la atención del hombre de las cosas que importan en la vida. De los valores éticos cristianos; sustituyéndolos por un Secularismo y un Humanismo, que propone al hombre como centro de todo. Que abriga la esperanza que toda la problemática humana, puede ser resuelta a espaldas o en ausencia de Dios. Esta creencia, o estos moviemientos han fallado miserablemente en cumplir sus promesas; en el interim, han engañado a muchos y a extraviado a aún muchos más.

El Secularismo <18>, tan renombrao, tan aventao, con ese lustre falso de libertad spiritual, no ha servido más que para preparar el terreno para un mundo desviado, descontrolado, ateo, y advocado a unos paradigmas falsos, donde el éxito es la acumulación de monedas y papeles. Donde el respeto por la familia, por los valores que nos sostuvieron por siglos se han hechado por el barranco. Donde se valora al fuerte y no al sabio, y se le rinde pleitesias al consumerismo, y a todo lo material; donde lo espiritual esta fuera de moda. Lo extraño y farisaico de ello estriba, en que sus máximos esponentes que se llenan las bocas pregonado la separación de iglesia y estado, por el otro lado de la misma boca dicen: “In God We Trust” y lo ponen en sus monedas. Es como aquella sentencia bíblica:
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. ¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor. ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?

Este secularismo<19> y Humanismo <20>, ha dado lugar a cantidades de aberraciones sociales que por falta de guía, ha tomado sus propios derroteros a ciegas, dando tumbos por todo el camino y atrasando a nuestra sociedad. ¿Nos han traido la felicidad? Claro que no; lo que han hecho es crear un mundo de infelicidad y de grandes desigualdades sociales. Sustituyendo a la religión por otra, la de “Wall Street” y su egoista doctrina de neoliberalismo <21>. No hay nada más que ver, cuanto daño ha hecho esta doctrina en los países de Sur América,y Africa.

La Derrota Final
Será derrotado, y ya viene siéndolo. Anda en una lucha desesperada y de cierto que se llevará a muchos con él. Pero ha perdido la batalla a pesar que da la impression de ir ganándola; lo veremos, en esta generación lo veremos. ¿Porqué? Porque esta prometido, está predicho y profetizado y Dios no miente. Un creado no puede vencer a su creador. A ese que lo sostiene en su existencia. Es sorprendente que el Maligno no entienda esto. Que a pesar de todo el poder y “conociemiento” que cree poseer, él vive porque Dios lo permite. Pero ese mismo Dios, desde antaño y a los primeros hombres les prometió que el Mal sería vencido; es la promesa del Timshel. <22>.
 
Les daré un corazón nuevo y pondré en su interior un espíritu nuevo. Quitaré de su carne su corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Así caminarán según mis mandamientos, observarán mis leyes y las pondrán en práctica; entonces serán mi pueblo y yo seré su Dios. Ez. 11,19-20.

Esto es lo que ha de suceder después:
Yo derramaré mi Espíritu sobre cualquier mortal.
Tus hijos y tus hijas profetizarán,
los ancianos tendrán sueños
y los jóvenes verán visiones. Hasta sobre los siervos y las sirvientas
derramaré mi Espíritu en aquellos días. Daré a ver señales en el cielo,
y en la tierra habrá sangre, fuego y nubes de humo.
Jl. 3,1-3
 
 
Nuestro Señor Jesucristo también lo prometió:
 
Pero es verdad lo que les digo: les conviene que yo me vaya, porque mientras yo no me vaya, el Protector no vendrá a ustedes. Yo me voy, y es para enviárselo. Jn. 16,7
 
Ahora yo voy a enviar sobre ustedes lo que mi Padre prometió. Permanezcan, pues, en la ciudad hasta que sean revestidos de la fuerza que viene de arriba. Lc. 24,49

 
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En la Plaza de San Pedro, el Papa Benedicto XVI explicó que todos los católicos están llamados a dar testimonio personal de la alegría de la Resurrección de Cristo, y esto solo puede hacerse comenzando por el encuentro personal con el Señor.
Ante unos 21 mil fieles de diversos países del mundo, el Santo Padre señaló que "en estos días, la Iglesia celebra el misterio de la Resurrección y experimenta la gran alegría que deriva de la buena noticia del triunfo de Cristo sobre el mal y la muerte. Una alegría que se prolonga no sólo durante la octava de Pascua, sino también a lo largo de cincuenta días hasta Pentecostés".

El Papa Benedicto dijo luego que "la Pascua de Cristo es el acto supremo e insuperable del poder de Dios. Es un acontecimiento absolutamente extraordinario, el fruto más hermoso y maduro del ‘misterio de Dios’. Y sin embargo, también es un hecho ‘histórico’, real, testimoniado y documentado. Es el evento que fundamenta toda nuestra fe. Es el contenido central en el que creemos y la razón principal por la que creemos".

Tras subrayar que "toda nuestra fe se basa en la transmisión constante y fiel de esta ‘buena noticia’: Cristo ha resucitado", Benedicto XVI señaló que ésta "exige la obra de testigos entusiastas y valientes. Cada discípulo de Cristo, cada uno de nosotros, está llamado a ser testigo. Este es el mandato preciso, exigente y exaltador del Señor Resucitado".
Benedicto XVI afirmó que, como los apóstoles, "también nosotros estamos seguros de que el Señor, hoy como ayer, obra junto a sus testigos. Este es un hecho que reconocemos cada vez que vemos brotar las semillas de una paz verdadera y duradera, donde el compromiso y el ejemplo de los cristianos y hombres de buena voluntad es animado por el respeto a la justicia, al diálogo paciente, por la estima a los demás, la generosidad, el sacrificio personal y comunitario. Lamentablemente vemos demasiado sufrimiento en el mundo, tanta violencia, tantas incomprensiones".

La celebración del Misterio Pascual, prosiguió, "es una ocasión propicia para redescubrir y profesar con mayor convicción nuestra confianza en el Señor resucitado, que acompaña a los testigos de su palabra obrando prodigios junto con ellos".
"Seremos realmente y hasta el final testigos de Jesús resucitado cuando dejemos que el prodigio de su amor se manifieste en nosotros; cuando en nuestras palabras y sobre todo en nuestros gestos, en plena coherencia con el Evangelio, se pueda reconocer la voz y la mano del mismo Jesús", explicó el Papa.

Benedicto XVI dijo que para ser testigos del Señor es necesaria "una referencia continua a la experiencia de la Pascua. En el encuentro personal con el Resucitado se hallan el fundamento inquebrantable y el contenido central de nuestra fe, la fuente fresca e inagotable de nuestra esperanza, el dinamismo ardiente de nuestra caridad. De esta manera, nuestra misma vida cristiana coincidirá plenamente con el anuncio: ‘Cristo el Señor ha resucitado realmente’".

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