No hay manera de poder entender o explicar el fenómeno de Hugo Chávez Frías, sin hacer aunque sea un pequeño recorrido por unos cuantos conceptos, historia económica y ciertos personajes de nuestros países de Suramérica y el Caribe.
Resultado de lo dialéctica que es esta historia, son muchos de los hombres forjadores que aunque con una cierta medida de controversia, dejan sus huellas indelebles en la historia de los pueblos aunque a otros les pese. Hugo Chávez, tan discutido y tan mal entendido, es el resultante inevitable y lógico de lo antedicho. Si no hubiera surgido, de seguro que más temprano que tarde, otro de más o menos peso, su lugar hubiera ocupado.
Por haber vivido por varios años en Venezuela, aquellos anteriores a su mandato, pude aquilatar para entonces, el estado anímico, financiero, político, etc. de este maravilloso país que es Venezuela. Fue una época de tal estado de agitación ciudadana, que todos creían que una revolución sangrienta era casi inevitable. Por cierto, que no hubiera sido nada extraño o inusual; de eso es que se trata Suramérica: revoluciones y contra revoluciones, por lo menos en aquellos días. De hecho, en sus comienzos, muchos conocedores y bien intencionados analistas del acaecer político suramericano, dudaron de sus capacidades y la duración de su mandato. Ya antes, se había gestado movimientos y despuntado hombres tales, para luego, como siempre, ser aplastados y asfixiados por el “status quo-acomodaticio.” Unas fuerzas inmensas preexistentes, oligárquicas, poderosas, que lo vieron entonces y ahora como un gran peligro a su histórica hegemonía controlante de todos los factores de la economía de ese país. Porque les tengo que decir, que cuando decimos:”control oligárquico, estamos hablando de un control tal, que es difícil describirlo. Venezuela pre-Chávez, había sido arrebatada y controlada por una serie de familias sumamente acaudaladas, para quienes se había acuñado el mote de: “Bichotes”; acrónimo del término en inglés: “Big Shot”, sinónimo de poderoso. Era tal este control, que como pulpo gigante, sus tentáculos cubrían los medios de comunicación, radio, televisión, prensa escrita, los recursos económicos y eso incluye los hidrocarburos, la alimentación, la agricultura, el ejército, la política y las cortes. Todo, pero todo, de una manera u otra, tenía que filtrar por dentro los engrasados dedos de este pulpo oligárquico. Fuerzas herederas del viejo coloniaje europeo y norte americano; desafiantes manifestaciones de los antiguos dueños de los recursos patrios. Fuerzas que luchaban por mantener sus manos, sacando, resacando y exprimiendo al pueblo sin dejarlo progresar. Fuerzas que mejor quedan retratadas en aquel absurdo, burdo y arrogante exabrupto del rey Juan Carlos de España, quien en una de esas reuniones inoficiosas que se daban a menudo, mandó a Hugo Chávez a callarse. !Habrase visto atrevimiento tal de este decrépito y anacrónico reyezuelo! Atreverse a insultar, y como si se tratase de un niñito, regañar a un presidente americano electo por su pueblo. Un claro ejemplo de la actitud de señoreo pseudo patriarcal, imperante entre los señorones de la rancia aristocracia económica europea. Si porque son muchas las compañías españolas donde el Borbón tiene intereses sobradamente vestados.
El pueblo venezolano estaba paralizado, sufría en su inmensa mayoría. La salud social era prácticamente inexistente, la moneda: el Bolivar se había desplomado. Los bancos habían sido descaradamente explotados, desangrados y un estado de “Corralito crediticio”, existía, muy parecido al de la Argentina pre-.kirchner. La situación bancaria era tal que los ahorristas y las cuentas de pensionados, se habían esfumado. Y de igual suerte corrió el rescate financiero de parte del gobierno, me parece que el de Calderón. No hay porque nombrar quienes fueron los responsables, basta decir que algunos de ellos buscaron refugio en nuestras playas antes de ser apresados o de huir a otros países a donde se llevaron esas riquezas basadas en el dolor, sufrimiento y sangre de los miles de venezolanos que la perdieron.
La justicia se compraba y los pobres y las clases medias, sufrían lo indecible por sobrevivir día a día. Un desempleo atroz y una criminalidad, rampante, sobre todo en las grandes ciudades, particularmente en Caracas. En fin, que Venezuela para aquellos días anteriores al 1999 cuando Chávez fue electo como 52º presidente, era un desastre en todos los sentidos.
Una tarde, para darles una idea como era aquello, me invitó un buen amigo caraqueño para una fiesta familiar. Su socio cumplía años y toda la familia estaba como es su costumbre, en la casona familiar a las afueras de Caracas. Llegamos en su flamante auto, subimos por la empinada que daba a la mansión. Casi justo al lugar del aparcamiento, se encontraba uno de esos helicópteros, de turbinas, creo que un Bell 206 Jet Ranger. Su piloto, que estaba limpiando todo los parabrisas, se nos quedó mirando con cierta cara de enfado. Subimos las escaleras de piedra para entrar a una recámara de un lujo, tal vez un poco recargado para mi gusto, pero que ciertamente denotaba opulencia extrema. El Caraqueño, no importa su condición o estatus social, es muy acogedor y hospitalario. De eso, no hay duda y constituye un adorno especial de su gente. Se nos recibió como si de magnates se tratara, y se nos condujo a la parte posterior de la casa. Un patio precioso, adornado y engaladonado, bueno… como par un cumpleaños de un Bichote.
Después de las presentaciones de rigor y de estar ya algo “encañonados” luego de cuatro tragos de Chivas Regal Añejo, por supuesto, a mi amigo, se le ocurrió preguntarle al homenajeado: “oye Aparicio (nombre ficticio), dile vale al portorro este, como es que hiciste toda tu fortuna. ¡Pero que cosas dices Luis! (nombre verdadero)—le contestó el interpelado—y se me quedó mirando con una mirada medio burlona. Bueno, insistió mi amigo, y después de haberlo importunado bastante con el asunto, se levantó “Aparicio”, y nos hizo señas para que lo siguiéramos. Llegamos a un cierto borde del terraplén donde estaba enmarcada su mansión. Allá a lo lejos se veía la ciudad de Caracas. ¿“Ves esa autopista de ocho carriles, que discurre por ese monte”?—Nos preguntó. Yo me esforzaba por localizar la dichosa autopista dentro de aquel tupido monte, pero por ningún sitio se podía ver. ¿Pero señor donde está la autopista, yo no veo alguna? EL hombre se me queda mirando, se echa a reír a carcajadas, me pone sus manos sobre mis hombros, y me espeta aquello de: “pues precisamente con ella fue que yo hice mi fortuna”.
Se preguntarán ustedes amables lectores, cual es la gracia de las carcajadas de estos señores. Pues resulta que en el gobierno de uno de los pasados presidentes del país, se le había concedido un zendo contrato para que en efecto construyera la dichosa autopista. Claro, que el tal gobierno, cayó luego de corta duración y el siguiente, o no encontró o le importó dicho contrato. El asunto es, que este señor se había apropiado de esos millones de dólares y nunca hizo la carretera. ¿Qué les parece? Pues era cosa muy común estos contratitos.
Los venezolanos viajaban continuamente, y en los tiempos anteriores a Carlos Andrés Pérez, era su afluencia económica tal, que habían comprado a medio Miami, y cuando venían a San Juan, a comprar—habían varios vuelos diarios de Aeropostal-- se les conocían como: “dame-dos”, porque de todo lo que veían pedían dos. En fin que el petrodólar había creado una clase media botarata y opulenta. Duró poco…en cuestión de nada, el precio del petróleo se vino abajo en los años del 1986. Por razones técnicas muy complejas para exponer aquí, los bancos venezolanos que captaban una gran parte de esos petrodólares, se vieron en la crisis que apuntara anteriormente (el Corralito de Venezuela). Se descapitalizaron y la economía se vino abajo.
Me acuerdo de otra de esas mordaces e irónicas anécdotas de entonces. Resulta que se había acusado a Carlos Andrés Pérez, ex Presidente del país de haberse expropiado, creo que unos 12 o 13 millones de dólares del erario público. EL pueblo estaba dividido; unos decían que tal cosas era una burda e injusta acusación contra el hombre. Cuando asombrado pregunté porque esa inocente aseveración cuando se sabía que el interfecto era un inveterado ladrón. ¿Vale… pues desde cuando Carlos Andrés es ladrón de tan poco? Esa cosa no puede ser, en todo caso, se tiene que haber llevado más de cien millones de dólares. ¡Eso si lo creeríamos!
El escenario se venía montando sin dudas para el Bolivarismo, y su revolución. Pero, hay más y muchas más razones para esta revolución americana. Revolución que tienen más de revolución norteamericana que a ninguna otra; y Hugo Chávez… más un Obama, que ningún otro presidente; y esto puede que le incomode a los dos… pues.
En Sur América, y esto incluye, como es el caso hasta el día de hoy, ciertos países de Centroamérica, la comunidad mundial, a través del Fondo Monetario Internacional,(FMI) había creado unas estructuras de dependencia financiera que tenía a estos países sometidos a unas reglas que difícilmente podrían haber sido peor concebidas para sus débiles e incipientes economías. Las políticas Neoliberales promulgadas por el FMI, constituían y todavía lo hacen, una pesada carga, sobre todo para países que apenas se estaban levantando del coloniaje económico. El dominicano José Francisco Peña Gómez, uno de los mejores pensadores económicos del Caribe, decía que las políticas del FMI, del Capitalismo-Wall Street, apenas se podían considerar como la cura a los males latinos. Decía acertadamente, que nuestros países latinoamericanos, no estaban a la altura de otros países europeos, en términos de estructuras financieras, aduanales, gubernamentales, etc., para poder abrigar y aceptar la regla del “Plano Igual”, en que se basa el Neoliberalismo, su política financiera. Por eso, era una locura y una quimera tratar de imponerles un tipo de Democracia, como decía. Tipo Wall Street. ¿No es justamente esto lo que Obama ha descubierto respecto a Wall Street y sus voracidad insensible y antisocial? Si esta debacle, esta depresión mundial ha podido ser provocada por la comunidad financiera de Walll Street, ¿como pensar que se les debe dejar que dicten que política deben o no seguir nuestros países? (Si quieres saber lo que es Neoliberalismo y que países los practican Pulsa aquí).
El agite que propone este nefasto concepto que aún en Puerto Rico es practicado (El actual Gobernador es un creyente), viene en picada, y siendo cada día menos relevante y eficaz, inclusive para países del “Primer Mundo”. Aceptémoslo, el Capitalismo Wall Street norteamericano, llegó a su fin. Ya rindió sus últimas ponzoñosas frutas. El Mundo entero, y eso incluye los EE.UU., se encaminan a buscar nuevas avenidas para la sustentabilidad y estabilidad económica. Los EE.UU., no puede moverse dentro de un sistema económico de un PIB de menos de un 4%, cuando casi todos los países de Unasur, es decir, las repúblicas Sur americanas, sobre pasan eso. Pero esa es precisamente la cuestión, con excepción de una que otra república suramericana, todas las del sistema ALBA, han abandonado esas políticas neoliberales que tanto empuja el FMI, y que aquí en Puerto Rico han sido puestas en el altar de un falso dios por el régimen imperante.
Un ejemplo elocuentísimo de los efectos de la negativa injerencia del FMI y su neoliberalismo, es el caso de Argentina durante las presidencias de Menem, De La Rosa, Rodríguez Saa y Camaño, y su debacle económica, con el resultante endeudamiento internacional con el FMI, de billones y billones de dólares. Gobiernos que en su afán de cumplir con las exigencias del FMI, habían desarticulado los recursos nacionales para privatizarlos y cederlos a las potencias extranjeras, ya acostumbradas desde los tiempos coloniales a la explotación y saqueo de Sur América. Amén de haber, entre otras estupideces, reducido sus plantillas de empleados gubernamentales, echando a la calle miles de padres y madres de familia. En argentina estas políticas crearon un depresión con inflación como nunca se había visto.
No fue hasta el advenimiento de Néstor Kirchener en el 2003 y a hasta el 2007, que se pudo conjurar esa crisis. Durante su gobierno, se llevó a cabo el sin precedente prepago de la deuda Exterior que la Argentina tenía con el Fondo Monetario Internacional, y el abandono total de las políticas Neoliberales de sus predecesores. Hoy Argentina es un país en franca y firme recuperación en todos los renglones económicos con un respaldo ciudadano masivo. Desafortunadamente, el ex presidente Kirchener, acaba de fallecer no hace un par de semanas a la edad de 60 años. Lo suceden en la presidencia con gran apoyo popular, su esposa: Cristina Fernández de Kirchner quien ha jurado oficialmente, seguir la política de su difunto marido.
He mencionado las repúblicas del ALBA, este sistema en síntesis es una respuesta de los países participantes, al comercio neoliberal patrocinado por los tratados de libre comercio del republicanismo norteamericano. Su tesis se basa en un repudio, primero a estos tratados, recuperación de sus recursos, programas solidarios de ayuda entre sus miembros, incluyendo los recursos financieros y energéticos. Venezuela y Cuba son patrocinadores del sistema que entre otras cosas busca la unión Bolivariana de todas estas repúblicas. Hugo Chávez ha sido su principal impulsador y sostenedor, siguiendo Ecuador, Bolivia, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda y hasta hace poco: Honduras.
La propuesta del ALBA la formuló por primera vez Chávez, en el marco de la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe, celebrada en la isla de Margarita, el 11 y 12 diciembre de 2001. Su teoria se sustenta con el pensamiento de Bolívar, Martí, Sucre, O’Higgins, San Martín, Hidalgo, Petión, Morazán, Sandino, y tantos otros próceres, sin nacionalismos egoístas que nieguen el objetivo de construir una Patria Grande en la América Latina, según lo soñaron los héroes de sus luchas emancipadoras”.
El Sistema ALBA tiene su contraparte con otros países de Suramérica en el grupo del Cono Sur asociados todos en UNASUR. Estos son países que sostienen las mismas creencias y tendencias económicas y rechazo al Neoliberanismo. Sobre todo, Brasil y Argentina, vienen fuertemente impulsando estas estrategias. Brasil desde su particular socialismo brasilero, estilo Lula Da Silva, y en Argentina: el Peronismos socialista propulsado y revivido exitosamente por los Kircheners.
Lo último que se viene debatiendo con una casi segura implementación es una moneda común para el comercio entre sus miembros, igual que el Euro en la Comunidad Europea. Esta moneda tendrá unos efectos impactantes no solo para las repúblicas participantes sino que como referente para las no participantes, que a la larga, no tendrán más remedio que aceptarla. Es un hecho conocido que existen un pequeño grupo de países suramericanos que se encuentran al margen de estos movimientos. Todos, aún son regidos por las derechas y ultraderechas con base en las oligarquías económicas y financieras de esos países. Pero un también evidente fenómeno es la paulatina movida hacia la izquierda social en estos países. Es un coqueteo tímido e indeciso pero ahí está. Tal caso es Colombia que acaba de limar asperezas con Venezuela con la firmación de los tratados que ponen fin a décadas de hostilidades entre ambos países. De entrar Colombia, se podría hablar que se habría creado una nuevas potencia mundial con base en Suramérica. Los recursos están ahí y la voluntad política, lo mismo. Colombia. Venezuela, Brasil y Argentina, serían invencibles y una fuerza a ser respetada. Por todos… y eso incluye a los EE.UU.
Lo que está pasando es un renacer de un nacionalismo económico sin precedentes, el montaje de un tipo de socialismo democrático cristiano con unos estilos únicos. Con curiosamente, diferentes perfiles en cada uno de sus países. Se habrán percatado ya que esta Sur América, dista mucho de aquella que era controlada por las oligarquías económicas nacionales, las “Siete hermanas”, las Transnacionales españolas, el Fondo Monetario Internacional y las políticas de Comercio Transcontinental con sus tratados de “Libre Comercio” de los Bush. Jamás será igual y nace un nuevo cuadro de poder a la Banda Sur. Contrapeso cuyos verdaderos logros y efectos están todavía por verse.
¿Y qué papel juega Hugo Chávez en todo esto? Pues, nada menos que uno de sus creadores junto con Lula Da Silva, Kirchner y Fidel Castro. Y me aventuro a aseverar que Hugo, ha sido y sigue siendo el alma y aliento de este increíble renacer suramericano, inspirado en el sueño de unión continental De Simón Bolivar. La Revolución Bolivariana, prende y enrama en toda Suramérica. Más que Bolivariana es Chaveniana, de eso no hay dudas.
Hoy en día cuando el mundo se convulsiona y se agita bajo las Banderas del Movimiento “Occupy Wall Street” y su contraparte: Movimiento del 99% (Reseñado en este magazín), con sus iniciativas de las grandes masas mundiales, buscando justicia social y cuestionando las estructuras financieras con su apoyo del “Stablishment” político; cobra vigencia y sentido todos estas movidas antes reseñadas que en gran parte han sido lideradas por Chávez. La historia le va dando la razón, con su socialismo pragmático de libre empresa y gobierno de activa participación de sus masas menos privilegiadas. Si se le puede acusar de algo es tal vez de ser desmedido en su celo de favorecer los pobres y los menos afortunados.
Quisiera yo ver a muchos de aquellos amigos venezolanos, bien acomodados y buenísimos anfitriones, arrimados al esfuerzo monumental de su gobierno. Nada me daría más alegría que ver que ninguno de sus negocios se vean afectados por las iniciativas de Chávez. Pero es una revolución y aunque sin sangre, es inevitable que cause trauma y hasta dolor; no conozco alguna que sea una expresión.
Que tiene defectos; que no se hace eco en toda la población, que no lo hace todo bien, que tiene oposición, no tengo dudas, pero no existe en toda la faz de la Tierra sistema, gobierno o filosofía alguna, que no los tenga o sea aceptada por todos. Es una revolución, no es sangrienta, pero es una revolución y en ella, los que estaban arriba ahora se derrumban a abajo. Esto, es inevitable que traiga dolor y reacción. Solo esperamos por el bien del hermoso y grandioso pueblo Venezolano, que todo les salga bien y que un día pueda volver a ver el Avila y recorrer sus calles y montarme en el Metro.
Rafin R. Mena
rafinrmena@gmail.com
Hispanomagno.com
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